Si bien el desespero es enorme, al igual que se aprende a vivir con cicatrices, se aprende a vivir con indiferencia y conformismo. Pasan las horas y los días, desde este reloj de sala observo las rutinas, el café por la mañana, las horas de desvelo por estudio; hay una hora donde un niño se pone a recorrer los mosaicos del piso, contándolos. Pero lo peor es ver todas las horas que se van a la tv, que puedo hacer, desde acá dentro las opciones son nulas, es total resignación y me quedo viendo la cadena nacional, los chismes, deportes, realities, infomerciales, comerciales, televisión de paga, la serie nocturna. Debo admitir ahora, que tengo un poco de conciencia propia, que siento confort al ver todo aquello, se me olvida el segundero, pierdo la noción de tiempo, de lo que soy, estoy relativamente feliz, soy ese personaje, soy ese comercial, soy la posibilidad de serlo, lo soy en mi cabeza al verlo...
Me doy asco, quiero salir de aqui, ya no pienso por mi cuenta, tengo miedo de la pantalla, tengo miedo de perder ese miedo, cuando se encienda de nuevo.
Tic toc.
TIC TOC.
2. Foto simpática con Pedro Armendariz Jr, ay el junior, pienso en gorritos con hélices inmediatamente. Gran tipo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario