jueves, 20 de noviembre de 2008

Ida e ida, nunca vuelta.

Una marcha a la Emir Kusturica, siempre adelante, los violines abriendo el paso, la trompa de base, las trompetas, tubas, trombones, clarinetes, balalaikas, guitarras, contrabajos, saxofones, acordeones, todos imponiendo su marcha, armoniosos, alzando el compás cada vez más rápido hasta chocar con paredes, caer en labios de mujeres, quedar acorralado por enemigos, escapando con tempos más veloces, más penetrantes, todo el tiempo tocando y gritando. Mirando en lo vivo lo muerto, en lo muerto lo vivo, recorriendo el ciclo, retumbando el espacio entre los extremos, mentando madres, explotando, camaradeando con un tarro de cerveza, escupiendo, cogiendo, rasgando ropas, hasta quedar en silencio con los oidos vibrando todavía y seguirle.

Opa!

No Smoking Orchestra: