domingo, 15 de febrero de 2009

Tome un breve rato para respirar, exclusivamente eso, sentir los pulmones, el oxigeno tomado, el dióxido desechado, al diafragma dejando entrar al aire a través de la traquea, todo ese proceso vital. Luego puse color a los diferentes gases, azules, rojos, morados, negros y como es vieja costumbre, a los fétidos los visualicé verdes, como no quise volverlos asunto trillado, fueron dorados, entonces leí la ultima entrada de Ponx y aquel elevador relucía de oro, algo hermoso para la vista y devastador para el olfato.



Conozco a alguien que cuando se percata de estar respirando, le empieza a doler el pecho.
Ah ese alguien.

1 comentario:

Sal dijo...

hola Sigismundo!

dónde diantres te escondes "Sigis"??

hace tiempo no charlamos hijo del trigo....

hora de zarpar...
ciao Sigismundo Bourbon II