1. Los domingos pierden fuerza cuando en vacaciones; es burlarse de el, ya no hay porque azotarse, ni dormir temprano, te lo puedes pasar por las patas, hacerle lo que se quiera, dejarlo atado desnudo a un faro del centro si se desea.
El letargo vacacional: una chamarra de doble vista, una que pica y la otra suave, abrigadora...
2. Se termina el año y más que pensar en uvas o que el año que viene nos va a chingar, y que la crisis y que oh si Radiohead, y que voy a cumplir los 20 (CHAN CHAN) y que si cumplí mis propósitos (jajaja) , pienso en que tal quedé de mareado y madreado en el trascurso del año que todavía fluye, y va caminando a su guillotina. Hubo tanto*, pero no le tengo miedo al 2009, estaré sonriendo en la cuenta regresiva (verdad?).
*pronto alguna mamada de fin de año
