martes, 7 de abril de 2009

Vouyer

Ya había pasado y tenía mucho tiempo de no pasar, por eso pensé que ya no pasaría más.

Tal vez había perdido el gusto ó la atracción, se perdió la chispa, qué sé yo.

Pero es de las cosas más cagadas que me han pasado y volvió a pasar hoy.


La primera vez que pasó me asusté harto, me resbalé y no pude dejar de reírme hasta que me dolieron los abdominales. No me lo esperaba, yo estaba saliendo de un baño matutino cotidiano acompañado del nuevo disco de Animal Collective, secandome, haciendo los rituales post-baño comunes (deja de imaginarme untándome crema en el cuerpo you pervert) cuando volteé hacia la ventana y AH CABRÓN.


Había un pinche gato asomado, viéndome todo.

Sin ninguna discreción, pudor, arreglo monetario, coqueteo previo ó un café siquiera.

Así a lo vil.

Yo encuerado y el gato admirando mi desnudez.


¿Se acuerdan de los vecinos?
Pues es su gato, tenía que ser.

Esto de ser irresistible para los gatos es como un cumplido retorcido.

¿no?

No es mi hit esto del vouyerismo animal pero como me da risa.

grrrr

5 comentarios:

Michelle Montgomery dijo...

damn :|




jajajaja

elarboldorado dijo...

jajaja cómo te atreves a reirte de mi "distorición de la realidad" cuando tú me rebasas, estás CABRÓN jajajajaja

¡HAY QUE HACERLO CON CARIÑO!

Anónimo dijo...

Otro nivel, muchas/os quisieran ser ese gato, digo. jajajajaja

Mrs. Dee dijo...

Algún día nos pelearemos por algo tonto,

Un gato



o_O

Isabel dijo...

que tonto eres Alejandro!