Ya había pasado y tenía mucho tiempo de no pasar, por eso pensé que ya no pasaría más.
Tal vez había perdido el gusto ó la atracción, se perdió la chispa, qué sé yo.
Pero es de las cosas más cagadas que me han pasado y volvió a pasar hoy.
La primera vez que pasó me asusté harto, me resbalé y no pude dejar de reírme hasta que me dolieron los abdominales. No me lo esperaba, yo estaba saliendo de un baño matutino cotidiano acompañado del nuevo disco de Animal Collective, secandome, haciendo los rituales post-baño comunes (deja de imaginarme untándome crema en el cuerpo you pervert) cuando volteé hacia la ventana y AH CABRÓN.
Había un pinche gato asomado, viéndome todo.
Sin ninguna discreción, pudor, arreglo monetario, coqueteo previo ó un café siquiera.
Así a lo vil.
Yo encuerado y el gato admirando mi desnudez.

Esto de ser irresistible para los gatos es como un cumplido retorcido.
¿no?
No es mi hit esto del vouyerismo animal pero como me da risa.
grrrr

5 comentarios:
damn :|
jajajaja
jajaja cómo te atreves a reirte de mi "distorición de la realidad" cuando tú me rebasas, estás CABRÓN jajajajaja
¡HAY QUE HACERLO CON CARIÑO!
Otro nivel, muchas/os quisieran ser ese gato, digo. jajajajaja
Algún día nos pelearemos por algo tonto,
Un gato
o_O
que tonto eres Alejandro!
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